Hierve abundante agua con sal en una olla y cuece la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante, dejándola 1 minutito más para que quede un poco más blanda de lo normal (al dente tirando a suave).
Escurre la pasta y sécala a conciencia. Puedes usar papel de cocina o un trapo limpio. Cuanto más seca esté, más crujiente quedará luego.
Pon la pasta seca en un bol amplio. Añade la cucharada de aceite de oliva y remueve muy bien para que toda la pasta quede engrasada (esto ayudará a que se peguen las especias).
En un cuenco pequeño, mezcla el parmesano en polvo, el ajo, el pimentón, el orégano, la sal y la pimienta.
Vuelca la mezcla de especias sobre la pasta y remueve vigorosamente hasta que cada pieza esté bien rebozada.
Precalienta tu Airfryer a 200°C.
Introduce la pasta en la cesta. Es importante que esté extendida y no muy amontonada (hazla en dos tandas si tu freidora es pequeña).
Cocina a 200°C durante 10-12 minutos.
¡Súper importante! Abre la cesta cada 4 minutos y sacúdela enérgicamente para que los chips se doren por todos lados y no se peguen entre ellos.
Sácalos cuando estén bien dorados. Déjalos enfriar 5 minutos (al enfriarse se vuelven aún más crujientes) y acompáñalos con salsa de yogur, mayonesa o tu dip favorito.