Preparar la carne: Seca bien las costillas con papel de cocina. Si tu costillar tiene una telilla blanca (membrana) en la parte de los huesos, retírala tirando con la ayuda de un papel para que queden más tiernas.
El adobo seco: En un bol pequeño, mezcla el ajo, la cebolla, el pimentón, la sal y la pimienta. Frota muy bien las costillas por ambos lados con esta mezcla de especias.
Primera cocción: Coloca las costillas en la cesta de la Airfryer con la parte del hueso hacia arriba. Programa 15 minutos a 180°C (350°F).
Dar la vuelta: Pasado el tiempo, dales la vuelta (ahora la carne queda hacia arriba) y cocínalas 5 minutos más.
El glaseado mágico: Abre la freidora y, con la ayuda de un pincel de silicona, pinta generosamente las costillas con la salsa barbacoa.
Caramelizar: Sube la temperatura a 200°C (400°F) y programa 3-5 minutos finales. Vigila para que la salsa burbujee y se caramelice sin llegar a quemarse. ¡Listo para chuparse los dedos!