Pincela ligeramente la tortilla de trigo con unas gotas de aceite de oliva (esto ayudará a que dore mejor).
Precalienta tu Airfryer a 200°C.
Introduce la tortilla sola en la cesta de la freidora y tuesta durante 1 a 2 minutos. ¡Vigila bien para que no se queme! Sácala cuando empiece a ponerse rígida.
Extiende la salsa de tomate sobre la tortilla pre-tostada, dejando un pequeño borde sin salsa.
Añade una capa generosa de queso mozzarella rallado y reparte las rodajas de pepperoni (o tus ingredientes favoritos). Espolvorea el orégano por encima.
Truco: Pon un par de palillos sujetando el pepperoni o coloca la rejilla de la Airfryer del revés justo encima de la pizza sin llegar a tocarla.
Cocina a 190°C durante 3 a 4 minutos, hasta que el queso esté totalmente fundido, burbujeante y con manchas doradas.
Saca la pizza con cuidado (¡estará muy crujiente!), córtala en porciones y disfruta al instante.