Lava muy bien las patatas. No las peles, la piel le dará un toque de color muy bonito a los bordes de la rosa.
Corta las patatas por la mitad a lo largo y, con la ayuda de una mandolina o un cuchillo muy afilado, corta láminas en forma de media luna lo más finas posible (deben ser casi transparentes).
Pon las láminas de patata en un bol apto para microondas, rocíalas con un poquito de agua y caliéntalas de 1 a 2 minutos hasta que estén flexibles y no se rompan al doblarlas. Sécalas un poco con papel de cocina.
Extiende dos lonchas de bacon sobre una tabla, montando ligeramente el final de una sobre el principio de la otra para hacer una tira larga.
Coloca las láminas de patata a lo largo de la tira de bacon, solapando cada lámina sobre la mitad de la anterior. Asegúrate de que la parte curva (con piel) sobresalga un poco por encima del borde superior del bacon.
Espolvorea sal, pimienta, ajo en polvo y tomillo sobre las patatas.
Empieza a enrollar la tira de bacon con cuidado desde un extremo hasta el final, formando la rosa.
Introduce la rosa inmediatamente en un molde de silicona para magdalenas para que no se desarme. Repite el proceso con las demás.
Precalienta tu Airfryer a 180°C. Pulveriza un poco de aceite por encima de las rosas.
Mete los moldes en la cesta y cocina a 180°C durante 15 minutos.
Pasado este tiempo, si ves que las patatas aún están pálidas, sube la temperatura a 200°C durante 3-5 minutos más para conseguir unos bordes súper tostados y crujientes. ¡Desmolda con cuidado y sirve!