Seca muy bien la pieza de panceta con papel de cocina, prestando especial atención a la piel.
Con un cuchillo muy afilado, haz cortes en la corteza con una separación de 1 centímetro. Importante: corta solo la piel y la grasa dura, sin llegar a tocar la carne.
Frota la piel generosamente con sal gruesa, asegurándote de que entre un poco por los cortes. Pincela la parte de la carne (no la piel) con unas gotitas de aceite de oliva.
Precalienta tu Airfryer a 160°C.
Coloca los torreznos en la cesta de la freidora con la piel mirando siempre hacia arriba.
Fase 1 (Fundir grasa): Cocina a 160°C durante 15 minutos. Verás que la carne se hace poco a poco y suelta bastante grasa en el fondo.
Fase 2 (Explotar corteza): Sube la temperatura a 200°C y cocina durante 10 minutos adicionales. En este tiempo, vigila la cesta: verás cómo la piel empieza a inflarse y a llenarse de burbujas doradas.
Saca los torreznos de la freidora y déjalos reposar un par de minutos sobre una tabla antes de cortarlos por las marcas que hiciste. ¡Escucha cómo crujen!