Preparar la verdura: Pela y corta las patatas en láminas finas. Pica la cebolla en juliana fina o trocitos pequeños.
Aliñar: En un bol grande, mezcla las patatas y la cebolla con el aceite de oliva y la sal. Remueve bien con las manos para que cada lámina de patata esté bien impregnada de aceite.
Cocinar la base: Pon las patatas y cebolla en la cesta de la Airfryer. Programa 20-25 minutos a 180°C (350°F).
Remover: Cada 8 o 10 minutos, saca la cesta y remueve bien las patatas para que las de abajo pasen arriba y se cocinen todas por igual. Estarán listas cuando estén tiernas y ligeramente doradas.
La mezcla mágica: Mientras, bate los huevos en un bol grande con una pizca de sal. Añade las patatas calientes directamente de la freidora al bol con el huevo.
Reposo (Vital): Mezcla bien y deja reposar la preparación 5-10 minutos. Esto es lo que da la jugosidad final.
Cuajar: Si tu Airfryer permite cuajar (usando un molde redondo que quepa dentro), vierte la mezcla en el molde engrasado y programa 6-8 minutos a 160°C. Si prefieres el método tradicional, cuájala en una sartén con una gota de aceite durante 1 minuto por cada lado para darle la forma perfecta.
Servir: Deja templar unos minutos antes de cortarla para que los jugos se asienten. ¡Disfruta de la tortilla más sana que has probado!