Separa con mucho cuidado las claras de las yemas. Pon las claras en un bol amplio y guarda las yemas intactas en vasitos separados pequeños (para que luego sea fácil volcarlas).
Con ayuda de unas varillas (mejor si son eléctricas), bate las claras con una pizca de sal hasta montarlas a punto de nieve. Tienen que quedar muy firmes.
Incorpora el queso parmesano rallado a las claras montadas con una espátula, haciendo movimientos suaves y envolventes para no perder el aire.
Recorta un trozo de papel de horno a la medida de la cesta de tu Airfryer y rocíalo con un poco de aceite en spray.
Con una cuchara, coge la mitad de las claras y forma una "nube" o montoncito sobre el papel de horno. Haz lo mismo con la otra mitad.
Con la parte trasera de una cuchara pequeña, haz un pequeño hueco en el centro de cada nube (como si fuera un nido).
Mete el papel con las nubes en la Airfryer y cocina a 160°C durante 4 - 5 minutos, hasta que veas que los picos de las claras están dorados y crujientes.
Abre la cesta y, con mucha suavidad, deja caer una yema en el hueco de cada nube.
Vuelve a cocinar a 160°C durante 1 o 2 minutos más (dependiendo de cómo de hecha te guste la yema).
Sácalos con cuidado ayudándote de una espátula, espolvorea pimienta negra y el cebollino fresco picado por encima. ¡Sirve inmediatamente!